Una de las primeras habilidades que uno debería aprender y entrenar es el desarrollo de los Estados de Alerta.
La mayoría de la gente camina por la vida desconectados de lo que sucede a su alrededor. Nuestras mentes se encuentran distraídas por temas laborales, personales y románticos, distrayéndonos de lo que sucede a nuestro alrededor. Lo cuál, tarde o temprano nos pasa la cuenta.
La gran mayoría de los criminales son oportunistas, atacan sólo cuando se les presenta una oportunidad viable, un ataque rápido, sorpresivo y sin resistencia. Remueve esa oportunidad y eliminas en gran parte el riesgo a tu persona.
Como un ciudadano común y corriente, al ser atacado violentamente, te verás enfrentado a tres enormes obstáculos. Estas son:
1. Captar la presencia del atacante a tiempo. Los criminales no se
pueden hacer invisibles, sin embargo saben como pasar desapercibidos y aprovecharse de los incautos. Necesitas aprender a identificar las
señales que te indican que algo no anda bien.
2. Realizar, internalizar y aceptar que esa o esas personas están a punto de matarte por razones que tu no comprendes. Si pudieras entender por qué un sicópata golpea y abusa de una niña, de una mujer o asesina a una familia completa...no serías una persona normal. Lo único que necesitas saber es que en el mundo existe un porcentaje de personas tan cagadas de la mente y del alma que sólo se sienten plenos dañando a los demás. No trates de entenderlo, no intentes entender por qué esto te está sucediendo a ti. Lo que debes hacer es luchar con manos, pies, garras y colmillos por sobrevivir y ganar.
3. Sobreponerte a tu rechazo a actuar con violencia sobre otro ser
humano racional. Muchas veces es difícil realizar una técnica en el
dojo, uno tiende a reprimirse por miedo a dañar al compañero, así que
no te asombres al descubrir que es difícil enfocarse en otro ser
humano y atacarlo con tal fuerza que lo puedas matar. Debes vencer
este obstáculo si tu vida está en juego. Tendrás que ver que hay
momentos en que la violencia letal no sólo es justificable o aceptable, sino que necesaria.
Afortunadamente existe un método que te permite superar estos tres
problemas. Al aprender a utilizarlo, practicarlo y hacerlo parte de tu
rutina diaria, aumentan tus probabilidades de ver un ataque en sus etapas iniciales, preparándote mental y físicamente para protegerte.
Este método consiste en el desarrollo de cuatro estados mentales, que Jeff Cooper (el creador) identificó con colores. Los colores simplemente nos permiten conceptualizar los estados mentales básicos. Tienes que aprender a subir y bajar la escala de colores a medida que la situación y las circunstancias a tu alrededor cambien, como lo hacen invariablemente, durante tu rutina diaria.
ALERTA BLANCA- el Blanco es el nivel más bajo del Estado de Alerta. En Alerta Blanca uno está desprevenido, poco atento, distraído. Lo más
probable es que uno esté caminando mirándose los pies, o hablando por
el celular. Es el tipo de presa que buscan los criminales, alguien
distraído que no sepa que sucedió hasta que el ladrón ya esta
relativamente lejos. Si te atacan en Alerta Blanca, lo único que te
puede salvar es la ineptitud de tu atacante. Sólo deberías estar en Alerta Blanca cuando estás en tu casa, con la puerta
cerrada, la alarma encendida y un par de mastines vigilando el patio.
ALERTA AMARILLA- Alerta relajada. No existe una situación amenazante específica. Simplemente estás atento al hecho que el mundo es un lugar potencialmente poco amistoso y que estás preparado a luchar de ser necesario. Utilizas tus ojos y tus oídos, mantienes tu cabeza arriba y estás consciente que "Puede que tenga que LUCHAR hoy". No necesitas estar armado en este estado, pero si llevas un arma deberías encontrarte en Estado Amarillo. Siempre debieras estar en Estado Amarillo cuando te encuentras en lugares desconocidos o con gente extraña. Puedes permanecer largos períodos en Amarillo, siempre y cuando estés en condiciones de vigilar tu retaguardia. En Amarillo, estás recibiendo información de tu entorno de manera activa, pero relajada, como el contínuo rastreo de un radar de 360 grados.
ALERTA NARANJA- Alerta específica. Algo no está bien y ha llamado tu atención. La diferencia entre la Alerta Amarilla y la Naranja es el objeto específico de tu atención. Tu punto focal es la persona que está haciendo lo que sea que atrajo tu mirada hacia él. Puede ser el hecho que esté usando una gabardina en pleno verano, puede ser el hecho que esté apoyado en un pilar del estacionamiento, en vez de entrar al edificio o subirse a un vehículo y marcharse o puede ser que has visto al mismo tipo en las cinco tiendas que has visitado en el mall. Sus acciones han hecho que te fijes en él, asi que tienes que evaluar si es una amenaza para ti. Tu estado mental cambia a "puede que tenga que atacar a ESA PERSONA hoy," enfocándote en aquella persona responsable de aumentar tu estado de alerta, pero sin dejar de vigilar tu retaguardia ya que no quieres ser sorprendido por sus compinches.
En Estado Naranja, estableces un gatillo mental: "si esa persona hace "x, tal cosa", voy a tener que detenerlo."
Tus armas generalmente se mantienen enfundadas en esta fase.
Mantenerse en condición Naranja puede ser mentalmente agotador, pero puedes mantenerlo por el tiempo que necesites. Si la amenaza resulta ser una falsa alarma, vuelves a bajar a Estado Amarillo.
ALERTA ROJA: Puede que estés o no luchando, pero estás mentalmente preparado para luchar. En muchas, incluso en la mayoría de las circunstancias que te encuentres en Alerta Roja, puede que no estés reaccionando físicamente. El proceso completo, escalando de Blanca a Amarilla, Naranja y Roja, y luego bajar a Blanca, puede suceder sin actividad física alguna de tu parte. La clave es que estás MENTALMENTE preparado para el conflicto, por lo tanto puedes actuar si la situación lo demanda. Cuando crees que una amenaza es real, y has escalado a la Alerta Roja, estás esperando el gatillo mental, que es una acción específica de su parte, que resultará en una reacción inmediata, positiva y agresiva de tu parte. De esta forma alcanzas la velocidad necesaria para ganar. Teniendo una decisión predeterminada ya en mente, te puedes mover rápidamente para resolver la situación.
Sin esa decisión predeterminada, el tiempo precioso que tienes para
actuar será desperdiciado tratando de decidir cómo actuar una vez
que se inicie el ataque.
A medida que aumentan los niveles de peligro, tu disposición a tomar
ciertas acciones aumenta. Si algún día pasas a Estado Rojo, la
decisión de utilizar fuerza letal ya ha sido tomada (tu "gatillo
mental" ha sido activado).
En resumen, si no estas pendiente de tus alrededores, y no percibes al sospechoso, éste puede sobrepasarte antes de que puedas pensar en algo que hacer. Si te atrapan en Alerta Blanca, necesitarás 5 a 6 segundos para entender lo que esta pasando, reunir valor, y responder. Simplemente no cuentas con ese tiempo.
Incorporar ejercicios para el desarrollo de la Alerta dentro de tu sistema de combate es fundamental. Todo sistema de Protección Personal está basado en esta habilidad, es la base para tu supervivencia. Debido a que los criminales deben ser expertos en leer el lenguaje corporal (sus vidas dependen de esta habilidad), verán que tú estás alerta y simplemente se irán por otra presa. Aproximadamente 9 de 10 criminales abortarán su ataque en esta fase; a medida que se retiran, bajas de Rojo, a Naranja, hasta Amarillo.
¿Y el número 10? Bueno, si has hecho tu tarea, y estás en el Estado Mental correcto, no podrán sorprenderte y les negarás la ventaja de la sorpresa.
Un abrazo y ¡estén alertas!
Rodrigo
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